lunes, 15 de junio de 2009

Facebook


Tras haber realizado los interesantes test de facebook titulados: Qué chica Almodóvar eres, Qué personaje de Sexo en Nueva York serías, Qué clase de marica eres, o el crucial, que digo crucial, vital, imprescindible y fascinante: Que línea de metro serías... Hoy llega a facebook el test definitivo:

¿Que clase de gilipollas eres?

Con las siguientes posibilidades:

a) El clásico gilipollas que hace cada test que le mandan por facebook amigos tan o más gilipollas aún que él.
b) El gilipollas que no sólo los hace sino que se los reenvía a los demás.
c) El gilipollas que los hace, los reenvía, y luego encima los comenta con sus amigos. (Tía que me ha salido que soy la línea 7!!)
d) El gilipollas que los hace, los reenvía, los comenta y luego se atreve a escribir un post en su blog sobre ellos... (Un post graciosete todo sea dicho... pero que por la poca afluencia que recibe el blog, no llegará a nada).


Que fuerte tía que me ha salido la d... ¿y a vosotros?

jueves, 4 de junio de 2009

El programa de puntos

Harto de desengaños y malas experiencias, Nacho, muy metódico en todo lo que hacía, había establecido todo un sistema de puntos que aplicaba cada día en sus relaciones personales. Por ejemplo, si el chico que le gustaba era guapo, le ponía 20 puntos, si era simpático, otros 20 puntos. Si mostraba interés en él 10 puntos, si tenía estudios, 5 puntos. Los viajes por Europa se valoraban en 1 punto cada uno y por otros continentes de 2 a 5 puntos dependiendo de la lejanía. Las cosas en común eran 15 puntos, que podían ascender hasta los 30 si esas cosas eran auténticas coincidencias. Si leía a menudo ganaba 12 puntos, y si sus películas favoritas estaban en una lista previamente establecida, 4 puntos por película. De igual forma, las risas, los comentarios graciosos y las bromas (siempre y cuando fueran de buen gusto) sumaban 10 puntos o 25 incluso, si le hacían reir a carcajadas.

También había puntos negativos por supuesto. Fumar restaba 10 puntos, un comentario criticando a alguno de sus amigos, 20 puntos, y las manías 1 punto cada una, excepto si resultaban graciosas y no suponían inconveniente, en cuyo caso quedaban como neutras. Frases como: no me gusta leer o cómo puedes llevar eso puesto quitaban 5 puntos y el hablar excesivamente sobre uno mismo, alrededor de 15 puntos.

De esta forma si alguien se quería tomar un café con Nacho sólo necesitaba 5 puntos. Una cena ascendía a los 20 puntos y una noche de fiesta a los 35. Para que Nacho empezase a mostrar cierto interés se requerían como mínimo 50 puntos. Un comentario agradable costaba de 10 a 20 puntos, un mensaje 5 puntos y una llamada unos 15 puntos. Conseguir un beso de Nacho rondaba los 500 puntos, y para pasar una noche con él la única posibilidad era llegar hasta los 1500 puntos.

Con este sistema Nacho estaba convencido de que se acabarían los problemas. Los chicos que conocía irían ganando puntos hasta que alquien por fin llegase a los 1500 puntos y Nacho se acostaría con él, ya que, según este infalible sistema, una persona con 1500 puntos era ya lo suficientemente especial como para disfrutar de tal privilegio. Sin embargo, cuando el esperado día llegó, todo resultó un desastre. Como tantas otras veces el chico resultó no tener interés alguno en Nacho, y una vez canjeados los puntos por sexo, no se molestó en ganar ni uno más.

Con los siguientes la cosa no fue a mejor, ninguno de los posibles conseguía llegar a los 1500 puntos, muchos de ellos ni a los 500 siquiera. Y ante la negativa de Nacho a acabar en sus camas, desaparecían y no volvían a dar señales de vida. Pero Nacho, terco como él sólo y convencido de que su sistema algún día daría sus frutos esperó y esperó, llevándose una decepción tras otra. Nadie le llenaba, nadie era lo suficientemente bueno, nadie conseguía los puntos necesarios.

Un día conoció a un chico nuevo. Comenzó a hablar con él, y a darle puntos, y fue entonces cuando, mucho antes de llegar a los famosos 1500 puntos, el chico le dijo: yo los puntos que tenga los canjaeré en que tú seas feliz.

Y Nacho mandó a la mierda todo el programa de puntos

martes, 2 de junio de 2009

Just waiting

Un día no hace demasiado tiempo, al leer mi horóscopo (sí qué pasa, a veces lo leo) me enteraba de que la primavera no era mi mejor época. Pues que bien, pensé, eso es algo que yo ya sabía desde hace mucho. ¿Por qué os creeís que cada primavera dejo mi blog de turno y lo recomienzo en septiembre? (excusa barata, lo sé).

Resulta que por no se que rollos de mi signo, en primavera es cuando mas perdido y desorientado me encuentro... Deben ser los influjos lunares, la posición de Venus o que Júpiter y Marte no entran conjunción hasta pasado el solsticio de verano pero que queréis que os diga, estoy hasta la polla de esta estación.

En este momento de mi vida (ultimamente no paro de utilizar esta frase), hay 3 cosas que necesito que cambien, y lamentablemente ninguna lo hace. La buena noticia es que todas cambiarán, es sólo cuestión de tiempo, pero eso es justo lo que más me desespera, el saber que es cuestión de tiempo y que sólo me tengo que limitar a esperar... Porque esperar me cansa, no soy alguien hecho para las esperas, no me gusta que las cosas lleguen por sí solas, me gusta ir a buscarlas, me gusta planearlas y hacer por que esos planes se lleven a cabo. Sin embargo ya os digo, ahora mismo no hay opción. Creo que hasta que al menos uno de esos cambios no llegue no encontraré la motivación suficiente como para volver a ser el yo de siempre. El yo que se levanta y se acuesta pensando en qué puede hacer para mejorar su vida. El yo que aprovecha el tiempo en lugar de matarlo. En definitiva, el yo del resto de estaciones.

Pero bueno, al menos estoy escribiendo aquí, no? ¿será esto una señal de que algo empieza a cambiar? ¿Irá seguido este post de algún otro o la sequía se prolongará como cada año hasta el otoño? Lamentablemente, para saberlo, tanto vosotros como yo, tendremos que esperar.

domingo, 19 de abril de 2009

21

Repasando mis últimas entradas, tanto las publicadas como las que se quedaron por publicar, me doy cuenta de que estoy más místico de lo normal. No sé... como más serio. Escribo sobre sentimientos porque siento la necesidad de hacerlo, pero... ¿qué hay de ese Yes frívolo, banal o como frecuentemente le describen sus amigos: pasota? que se toma a coña todo, que ríe y a veces hace reir, que relativiza las cosas, dándole la importancia justa a lo que otros considerarían una cuestión de vida o muerte... Supongo que sólo se trata de una crisis de inspiración pasajera, algo que me pasa cada cierto tiempo y que acaba por reducir considerablemente el número de entradas en este blog.

El caso es sin embargo, que hoy me siento bien. Puede que sea porque anoche me lo pasé en grande. O porque a parte de disfrutar de la compañía y las risas de unos pocos pero imprescindibles amigos, ayer mi vida recobró esos tintes surrealistas que siempre la han marcado. O es que a alguien le parece medio normal que el relaciones de un bar de Chueca, que es hetero, y con el que apenas has hablado más allá de un: ¿nos invitas a unos chupitos?, decida no sólo confesarte que se ha acostado con 523 mujeres, sino también que la razón de su éxito es un pene de 21 centímetros, que dado tu escepticismo inicial opta por enseñarte en foto, en plena erección por supuesto.

No, si es que estas cosas me pasan por socializarme tanto... En fin, 21 centímetros a parte, hoy tengo ganas de reirme, ¿alguien se apunta?

lunes, 6 de abril de 2009

Una fotografía

Una mañana cualquiera una turista americana sale por primera vez a la Puerta del Sol de Madrid procedente del metro y armada con su fiel amiga y compañera de viajes, una cámara reflex Canon. Decidida a no tomar las mismas fotos de monumentos europeos que cualquier otro turista haría, ella se decanta por captar momentos. Por eso se centra en la gente que en ese momento pasa por la plaza. Gente que va de compras, que pasea, y allá al fondo dos chicos sentados que conversan animadamente. Algo en ellos le llama la atención, no es por la belleza de la foto, sólo son dos chicos hablando con un fondo de obras que estropean la belleza del lugar, tanpoco hay una luz especial, ni ellos destacan por nada a parte de sus mochilas que denotan que van, vienen o están en mitad de algún viaje. El caso es, que les saca una foto.

Uno de ellos se da cuenta. - Nos están haciendo una foto- le dice al otro. Los dos sonríen y miran a la cámara pero ella ya ha captado el instante anterior, el que realmente le interesaba. No lo sabe pero ese momento que ahora lleva en su cámara es la despedida de esos dos chicos. Los últimos minutos que pasan juntos hasta que la distancia que les separa vuelva a hacerse por desgracia patente. Tampoco lo sabe pero simplemente hacían tiempo antes de coger ese mismo metro que a ella la ha traído hasta allí, y de lo que hablan es de algo tan ridículo como una tortilla de patatas que uno de ellos comió casualmente en los Estados Unidos.

Se aleja de allí cámara en mano y los dos chicos retoman su conversación bromeando acerca de la posibilidad de que algún día dicha foto llegue a hacerse famosa. - ¿Crees que algún día llegaremos a verla?- Dice el mismo chico de antes. - No, no lo creo... - responde el otro - aunque me encantaría...

Y es que esa chica, también sin saberlo, ha logrado con su cámara lo que yo intenté sin éxito durante todo el fin de semana: detener el tiempo para que siguiésemos juntos.

viernes, 3 de abril de 2009

De la falta de inspiración

- Yes... Yes despierta...
- ...
- Yes despierta...
- ...¿Eh?... ¿Qué pasa?
- Despierta vamos...
- ¡¿Quién cojones eres tú?!
- Soy tu inspiración, he venido a visitarte.
- Mi... ¿¿Mi qué??
- Tu inspiración, vamos levanta que tienes que escribir un post...
- Pero.... ¿Pero qué dices?
- Que soy tu inspiración y he venido a visitarte para que escribas un post...
- ¿Pero qué hora es?
- Las 4 de la mañana
- ¿Y vienes a visitarme a esta hora? ¿Tú estas loca o qué?
- La inspiración no tiene horas, viene cuan-
- Mira no me toques los cojones, son las 4 de la mañana. Vete y vuelve mañana.
- La inspiración viene cuando quiere no cuando tu lo ordenes.
- Mi inspiración vendrá cuando yo lo diga que para eso es mía, así que vete a tomar por culo un rato y vuelves mañana a una hora decente.
- Si me voy no volveré en una buena temporada...
- Por mí como si no vuelves.


Y en efecto desde entonces no se la ha vuelto a ver... ¿Alguien sabe algo de ella?

lunes, 23 de marzo de 2009

El post nunca publicado

Mis dedos se desplazaban con rapidez por el teclado como si estuviese poseído por algún tipo de inspiración divina, que me daba una facilidad enorme para plasmar mis sentimientos sobre el papel de este blog. Las palabras se sucedían unas a otras y el final, ese final en el que siempre desvelo el mensaje del post, se acercaba inexorablemente cargado de emociones que con suerte llegarían hasta el corazón de más de un lector.

Sin embargo, cuando estaba a punto de terminar, algo me hizo detenerme. Releí lo escrito hasta el momento, parpadeé un par de veces, e incrédulo me pregunté a mí mismo como había sido capaz de escribir aquello...

Era simple y claramente un pastel, algo romántico, que muchos catalogarían de bonito, pero que a mi no me engañaba, apestaba a amor idealizado, a corazones rosas y días de san valentín en pareja. Puag. Una arcada recorrió mi cuerpo y sin más apagué el ordenador deseoso de apartar aquello de mi vista.

Unos instantes después volví a pensar en publicarlo... Pero... ¿Pero qué decía? Por dios... me dije. ¡Tú eres Yes! ¡Tú no publicas ese tipo de cosas! Lamentablemente la idea que se me ocurrió a continuación y que al final llevé a cabo no fue mucho mejor. Le enseñé el post a la persona a la que iba dedicado... Ahora me tomarán por un romántico, lo sé. Pero qué le voy a hacer... si no puedo evitar escribir lo que llevo dentro.

domingo, 8 de marzo de 2009

Homenaje a la novela negra

Como si de 10 negritos, la novela de Agatha Christie, o una de esas terribles películas de miedo americanas se tratase, allí nos encontrábamos los 10, sentados en torno a una mesa en el salón de aquella enorme casa deshabitada, sin saber muy bien cómo habíamos llegado hasta allí.

Unos habían venido de propia voluntad, otros como yo mismo, no recordábamos nada y nos habíamos despertado directamente en aquella situación. La cuestión era sin embargo, que no podíamos salir.

- ¡Estamos atrapados!- Gritó alguien. - Las puertas no se abren- Contestó otra persona.
- Lo importante no es que no podamos salir de aquí - Comenzó a hablar un chico desde el fondo de la habitación- Si no por qué estamos aquí...

Y era cierto, tenía que haber alguna razón por la cual 10 chicos aparentemente desconocidos se encontrasen en aquella situación tan de novela de suspense.

- Puede que todos tengamos algo en común- continuó hablando el mismo chico.
- Yo conozco a 3 de los que estamos aquí- dijo alguien.
- Nosotros 4 trabajamos en el mismo sitio- comentó otro chico.
- Entonces tiene que haber alguna relación entre todos nosotros- siguió el mismo tío que ya se iba perfilando como el líder del asunto.
- Está claro que todos somos gays- sentenció un chaval ataviado con un fular y unos zapatos de tacón rojos.

Todos asintieron, muchos ya nos conocíamos, algunos incluso podían calificarse de amigos, otros de meros conocidos. Pero lo cierto era que a la mayoría les había visto al menos en una ocasión de fiesta por el ambiente.

- Varios de nosotros tenemos perfil en Chueca.com... que yo los he visto- apuntó un chico que no había hablado hasta el momento.
- Y blogs también- añadió otro.
- Lo que tenemos en común no es ser gays o tener blogs- dije yo, harto ya de escuchar tantas tonterías sin sentido. - Lo que tenemos en común es bien sencillo. Todos los aquí presentes nos hemos acostado con el mismo tío...

Y nadie se arevió a negarlo cuando oyeron su nombre...

miércoles, 4 de marzo de 2009

De cómo tener un tuenti auténticamente marica.

Fijaos cual ha sido mi sorpresa cuando hoy me he dado cuenta de que mi tuenti no era marica al 100%. Por supuesto lo he remediado en el acto y he tomado las medidas necesarias para adecuarlo a un estilo de vida mucho más glamuroso como lo es el mío:


- Primero me he hecho un montón de fotos desde los más diversos ángulos exceptuando el recto, todas con gafas de sol, pañuelos al cuello, sombreros, y fotos de Britney Spears. Luego las he retocado lo justo para que dejasen de parecerse a mí.

- He subido unas cuantas fotos de Lady Gaga, un montaje en el que aparezco con Madonna, 6 o 7 fotos de tíos buenorros y 42 de la última pasarela cibeles.

- Después me he cambiado el estado a: estoy aNimAndo a SoraYa para EuroVisiOn!!

- Por supuesto en aficiones he puesto Eurovisión la primera...

- He agregado a 357 personas. Y todas salen por Chueca of course.

- He llenado todo de frases en inglés.

- He hecho un montaje de mi mejor amigo como Mónica Naranjo, mi mejor amiga como Kylie Minogue y de mí como una Mariquita Pérez. Ya hay como unas 5972625840 fotos.

- He subido 3 fotos en las que salgo semidensudo y con cara de pervertido. Con sombrero eso sí, que ni Versace ni Gabbana, en estilo nadie me gana.

- Como foto principal he puesto un montaje de 4016 fotos mías en diversas poses todas en vetical, de tal forma que con sólo un vistazo cualquiera se de cuenta del tipo de persona tan profunda y sentimental que soy. Porque soy marica, y soy super sentimental. Lo juro por Dior.

- Y para terminar he puesto el perfil público para que todos podáis verme. :DDDD

Ainss que super emocionado estoy, próxima parada Facebook!!!

lunes, 2 de marzo de 2009

La náusea

Me desperté en mitad de la noche sudando y con una terrible sensación que recorría todo mi cuerpo. Había estado así durante días pero en aquel momento la sensación se había vuelto insoportable y me impedía por completo dormir. Fui al baño y traté de vomitar sin éxito. Bebí algo de agua directamente del grifo y me senté en la bañera con la cabeza entre las piernas sin saber muy bien qué hacer para que aquello desapareciese de mi interior.

Decidí tomarme una ducha. Lentamente fui quitándome la ropa y al sentir el agua sobre mi piel creí sentirme algo mejor. Después de 15 minutos en los que simplemente dejé el agua correr sobre mi cabeza salí y con una toalla me sequé con fuerza como tratando de arrancar aquello que se había instalado en mi interior.

Sin embargo todo seguía igual, las náuseas me recorrían de arriba a abajo y a pesar del sueño supe que aquella noche no conseguiría pegar ojo. Fui a la cocina, me preparé un vaso de leche caliente y mientras me lo tomaba rebusqué en el cajón donde guardaba los medicamentos con la esperanza de encontrar alguna pastilla que calmase mi angustia. Pero aquel cajón en el que sólo había unas aspirinas caducadas y un montón de tiritas me hizo darme cuenta de lo que en realidad me pasaba...

Volví al baño y mirando al espejo me dije:

- Joder... esto debe ser amor...